Con ovación de pie se estrenó nueva producción de la ópera "Rigoletto" en el Municipal de Santiago

Apenas cayó el telón en la función de estreno, la sala colmada de público estalló en una prolongada ovación de pie, que premió una producción de altísimo nivel musical y una bien lograda puesta en escena de Christine Hucke. Sin duda este "Rigoletto" ya se alza como un logro indiscutible de la presente Temporada de Ópera 2023 del Teatro Municipal.

Cultura 20/08/2023 José Luis Arredondo
Rigoletto - Foto de Patricio Melo OK
El hermoso cuarteto del tercer acto de la ópera "Rigoletto", en la nueva producción del Teatro Municipal de Santiago. Fotos de Patricio Melo.

La popular ópera "Rigoletto", de Giuseppe Verdi (basada en la obra "El rey se divierte", de Victor Hugo, y estrenada originalmente en 1851), resulta siempre un arma de doble filo.

Por una parte el público aficionado la conoce de punta a cabo a causa de sus numerosas representaciones, célebres melodías, cientos de grabaciones y su muy amplia difusión, y por otra, y como lógica consecuencia, esto mismo vuelve casi inevitable la comparación cuando, como en este caso, estamos ante una nueva producción.

Por lo mismo debemos destacar cuando una producción se ajusta a la necesaria renovación de parámetros y también al gusto del público, como sucede con la actual versión ofrecida por el Teatro Municipal de Santiago. Más aún si el montaje presentado permite que toda la riqueza y calidad de la partitura de Verdi y el libreto de Francesco María Piave se reflejen en escena con su esplendor y dramatismo. 

Altísimo nivel musical

Desde el sombrío preludio, el maestro Roberto Rizzi Brignoli deja claro su completo conocimiento y dominio de la partitura. Ese inicio de la ópera de solo un par de minutos, tan breve como intenso, pletórico de fuerza y expresión, nos hizo evocar la gran conducción de un Carlo María Giulini, por ejemplo, en su vibrante intención.

De ahí en adelante, la experta batuta de Rizzi Brignoli conduce sin tregua a la Orquesta Filarmónica de Santiago. El siempre atento director italiano deja que el canto se despliegue generoso desde la escena y acentúa el carácter profundamente trágico de la historia del bufón Rigoletto, que por proteger a su hija Gilda del acoso del libertino Duque de Mantua y su corrompida corte, se ve envuelto en una sucesión de funestos acontecimientos que le acarrean desgracia y muerte. 

Un trío protagónico a lo grande.

El Rigoletto que interpreta el barítono español Juan Jesús Rodríguez se impone por presencia, calidad vocal y contenido dramatismo.

Es un enfoque teatral, jugado e inteligente, toda vez que ya la misma dimensión trágica de la pieza no necesita que se acentúe desde lo histriónico algo que está patente durante toda la obra. Su timbre es robusto y sonoro, y su volumen, de gran generosidad.

Juan Jesús Rodríguez se mueve con aplomo y soltura y consigue gran química con sus compañeros de escena. Es un Rigoletto dramático, que se aleja de la maqueta y se sumerge con agudeza en el sentido profundo del rol. 

Un Duque impecable

El libertino y ocioso Duque de Mantua corre por cuenta del premiado tenor peruano Iván Ayón-Rivas. Él es un intérprete de valiosos recursos musicales y un material vocal que se despliega de manera cómoda y generosa.

Rigoletto 5 Foto de Patricio Melo  

Su timbre es claro, brillante y sonoro, su caudal abundante y su histrionismo fluido y convincente. Ayón-Rivas construye un Duque displicente, expresivo, más atrevido que sórdido, e incluso casi pueril en relación a la fangosa sordidez de sus cortesanos. Es una entrega artística que no tiene fisuras. 

Los brillantes agudos de Gilda

La Gilda de la soprano rusa Aigul Khismatulina cautiva desde su entrada por su gran calidad vocal y escénica. Estamos ante la desgraciada hija del bufón, personaje delicado, tenue y sufriente, que vive encerrada día y noche por su padre, que quiere librarla de los abusivos cortesanos. Es un ave enjaulada que sueña con el amor del joven Guardier Malté (que no es otro que el Duque de incógnito tras su presa) y la libertad.

La joven intérprete rusa hace gala de hermosa y expresiva voz y presencia escénica. Su timbre se impone por belleza y sonoridad. Logrados pianissimos, brillantes agudos y una delicada impronta le hicieron ganar una de los más prolongados aplausos de la velada. 

Comprimarios y Coro se lucen en lo musical y teatral 


Completan un sólido elenco 1 el Sparafucille del bajo ucraniano Taras Berezhansky, la empoderada Maddalena de Evelyn Ramírez, de confirmada solvencia en el rol; la Giovanna de Paola Rodríguez, el Conde di Monterone a cargo de un Homero Pérez-Miranda con fuerza y presencia; y un Marullo que en manos de Javier Weibel resalta entre el coro por la contundencia de su entrega, pese a la brevedad de ésta. 

Bien lograda puesta en escena

Particularmente interesante resulta la puesta en escena de Christine Hucke.

 Rigoletto 7 Foto de Patricio Melo

No está situada temporalmente en ninguna época, y, sin embargo, su estética general resulta contemporánea y muy teatral. No es exactamente una puesta minimalista, pero tampoco abusa de los elementos escénicos para su ambientación.

Y si bien es cierto se echa de menos mayor unidad estética entre el primer acto, situado en lo que podría ser el lobby de un hotel de lujo un tanto kitsch; y el despojado segundo, con Mantua en el camino desde la corte a la casa de Rigoletto, la puesta configura una idea y un punto de vista que terminan por imponerse. 

Estamos, en definitiva, ante un "Rigoletto" de enorme calidad musical y escénica, que en su primera función con elenco 1 encendió a un público y consiguió la merecida y justa aprobación para una propuesta que resulta de verdad cautivante.

Funciones hasta el sábado 26 de agosto de 2023.

Dirección musical: Roberto Rizzi Brignoli 
Dirección de escena: Christine Hucke. 
Escenografía: Rebekka Dornhege Reyes.
Vestuario: Constanza Meza-Lopehandía.
Iluminación: Ricardo Castro.

Orquesta Filarmónica de Santiago y Coro del Teatro Municipal de Santiago.

Entradas entre $6.000 y $111.000.

Duración aproximada de la ópera:  2 horas 30 minutos, con un intermedio de 20 minutos. 

Entradas a la venta y más información en www.municipal.cl