"Carmen" con elenco chileno desata ovaciones en el Teatro Municipal de Santiago

La célebre ópera de Georges Bizet brilla y entusiasma con un Elenco 2 formado casi íntegramente por cantantes nacionales. En el rol titular, Evelyn Ramírez confirma su dominio de la sensual protagonista tanto en lo vocal como en lo actoral.

Cultura 13/07/2023 Cristian Cristino
CARMEN 4
En la imagen, la mezzo chilena Evelyn Ramírez y el tenor uruguayo, Andrés Presno, como Carmen y Don José. Foto de Patricio Melo.

La famosa ópera "Carmen", del compositor francés Georges Bizet (1838-1875) está basada en la novela del mismo nombre escrita en 1845 por Prosper Mérimée. En ese relato, el autor describe a la gitana Carmen, su protagonista, como una mujer de “una belleza extraña y salvaje, una cara que sorprendía al principio, pero que no se podía olvidar. Sus ojos, sobre todo, tenían una expresión a la vez voluptuosa y bravía, que no he encontrado después en ninguna mirada humana”.

Es fácil imaginar entonces la fascinación que sintió Bizet con el mismo personaje, y que desembocó en su creación de una obra maestra del repertorio operístico, que ha vuelto al escenario del Teatro Municipal de Santiago 11 años después de su última producción.

En el rol titular del Elenco 2 (mayormente integrado por cantantes nacionales), la mezzo chilena Evelyn Ramírez demuestra su experiencia con el personaje que ha interpretado en varias ocasiones, y perfila una sensual gitana que, mientras avanza la historia y se impone la tragedia, adquiere mayor gravedad y autoconciencia.

Evelyn sortea con inteligencia cada una de las agotadoras exigencias de la protagonista. Consigue el primer aplauso espontáneo de la velada luego de la famosa "Habanera" ("L'amour est un oiseau rebelle") e impacta a la audiencia con una versión sonora y profunda aria de las cartas del tercer acto ("En vain pour éviter les réponses amères"). La seguridad de su interpretación y la capacidad para modular su caudal vocal según los requerimientos de la partitura, la confirman como una de las artistas imprescindibles de la escena local.

Amores y toreros

Como Don José, tuvimos la oportunidad de disfrutar de la hermosa voz del tenor uruguayo Andrés Presno, de agudos fáciles aunque quizás dueño de un material más lírico en relación a las características de la vocalidad del personaje. Su versión de la famosa aria de la flor ("La fleur que tu m'avais jetée") fue agradecida por los aplausos de la sala, y en los actos tercero y cuarto se empeñó con fuerza para dar con los acentos más dramáticos del rol.

La soprano Paulina González, discreta en lo actoral como la inocente Micaela, se muestra imponente en lo vocal. Es sin dudas la voz más “grande” del elenco y luego de su aria del tercer acto ("Je dis que rien ne m’épouvante"), consigue los aplausos más contundentes de la función.

Carmen 5  

Javier Weibel, como Escamillo, afronta con aplomo el desafío que es salir a escena con la misión de interpretar uno de los números más populares de la historia de la ópera, como lo es la canción del torero ("Votre toast, je peux vous le rendre") del segundo acto. Tanto su voz como su trabajo corporal casi coreográfico cautivan al público. Su desempeño en el resto de los actos tiene el mismo buen nivel.

Junto a ellos, en este solvente elenco nacional, es importante destacar el trabajo de Francisco Salgado como Zúñiga, el de la soprano Andrea Aguilar como Frasquita y el de Camila Aguilera como Mercedes. Todas voces bellas y potentes, y además, lucen un gran cuidado en la dicción francesa, que tiende a ser esquiva con la articulación lírica.

Destacada labor de los coros

El Coro Mawunko de niños y niñas, dirigido por Cecilia Barrientos, cumple a cabalidad los requerimientos que establece Bizet para sus dos intervenciones. Los noveles cantantes aportan frescura y musicalidad, algo que en otras ediciones de esta ópera no siempre ha estado tan bien servido como lo ha sido en estas funciones.

El Coro del Teatro Municipal, tal como nos tiene gratamente acostumbrados, es uno de los grandes protagonistas de la repreentación. El conjunto dirigido por Jorge Klastornick se destaca por su excelencia vocal, y también por su buena predisposición actoral.

Sus integrantes revitalizan la acción cada vez que pisan el escenario, y provocan la admiración en los momentos más imponentes, como cuando en el cuarto acto anuncian la llegada del torero ("Les voici, voici la quadrille"), y mucho más cuando unen sus voces con delicadeza en un suspiro casi imperceptible al término de la marcha de los contrabandistas que abre el tercer acto ("Écoute, compagnon, écoute")

La dirección de escena de Rodrigo Navarrete, junto a Ramón López (escenografía e iluminación) y a Loreto Monsalve (vestuario), modernizada en lo cosmético pero conservadora en sus fundamentos, alcanza sus mayores puntos de vistosa teatralidad en el segundo acto, donde le saca partido a todos los elementos a su disposición.

La batuta del maestro italiano Roberto Rizzi Brignoli (que dirige los dos elencos que presenta el Municipal de Santiago para esta ópera) armoniza los grandes momentos orquestales (como en el segundo entreacto, que provoca los aplausos espontáneos del público), con las necesidades y características de sus cantantes.

Este enfoque delicado le permite jugar con los tiempos y extraer y presentar diversas capas de sonido de una partitura que, por momentos, se nos presenta casi si como fuera nueva.